En estos tiempos de silencio e incertidumbre, El nos llama a la oración y meditación. Miramos desde nuestras ventanas y lo que se aprecia es el silencio, un silencio que antes no había, un silencio nuevo, un silencio exageradamente callado. Algo nos quiere decir.
Son momentos difíciles, complicados. Como muestra la imagen, la tónica habitual son las puertas cerradas. La actividad comercial se ha parado. Es lo que se nos pide, que nos quedemos en casa. De toda situación nueva se aprende y de esta también vamos a aprender. Es como una parada en el camino, un avituallamiento, para seguir adelante.
Nos llega información de todos los lados, estamos saturados, medios de comunicación, internet, whatsapp, videos, audios... Cuidado, no todo es real, no todos informan. Debemos estar bien informados, eso implica usar correctamente los medios.
¡Mucho animo a tod@s!
“A veces, los caminos más pintorescos de la vida son desvíos que no querías tomar.”
viernes, 27 de marzo de 2020
NOS VAMOS INTEGRANDO
Es la respuesta que me brota cuando alguien me pregunta: “¿Qué tal por Los Yébenes?”. Sí, desde que el 13 de junio llegamos a nuestro nuevo domicilio en Madrid, hemos ido dando pequeños pasos de integración: conocimiento de los nuevos vecinos, de los PP. Trinitarios que están al cargo de la Parroquia, de las personas que asisten al culto, de los medios de locomoción, de las tiendas donde nos conviene hacer la compra, etc.
Veníamos de la calle Maqueda, donde las Hijas de la Cruz hemos residido durante más de 30 años, a lo largo de los cuales la comunidad ha ido cambiando su fisonomía, lógicamente, y desde el día 4 de octubre de 2018 una nueva comunidad de cuatro Hermanas quedó establecida.
El piso de Maqueda resultaba excesivamente pequeño y las superioras decidieron que nos mudásemos a Los Yébenes. Las obras se prolongaron en el tiempo considerablemente y nuestras ganas de trasladarnos aumentaban de día en día. ¡Por fin lo logramos! El verano estaba al caer y el calor arreciaba así que, decidimos pasar unos días de vacaciones en el piso que la congregación heredó en Castro Urdiales. El descanso relajante a la orilla del mar nos permitió cargar las pilas para afrontar la nueva etapa rumbo a “lo desconocido”. El curso comenzó y con él la vorágine de reuniones, cursos (Biblia, Doctrina Social de la Iglesia), visitas, atención a nuestros migrantes africanos repartidos en tres pisos cedidos por la congregación (razón de ser de nuestra comunidad), retomar la misión con la que cada cual estaba comprometida, ya que la parroquia San Juan Bautista de la Concepción (PP.Trinitarios) está muy bien organizada, dispone de voluntariado joven, ya que tienen colegio, y apenas precisa nuestra colaboración, por lo que cada una de nosotras seguimos con los compromisos adquiridos con las dos parroquias anteriores (Sto. Domingo de Guzmán, donde Sor Mª Jesús imparte la catequesis; Jesús y María, donde Sor Maite realiza la acogida de Cáritas y donde Sor Mª Ángeles y Sor Maribel visitan y llevan la comunión a ancianos solos y enfermos. Mª Ángeles participa también de la Pastoral de la Salud de la nueva parroquia). No obstante, se nos ha invitado a participar en el Consejo Pastoral parroquial, a lo que hemos respondido afirmativamente (Maribel participa), y alguna de nosotras formará parte de la Mesa de Vida Consagrada (Mª Ángeles), para atender a ancianos que viven solos, También colaboramos en el Plan Diocesano Misionero. Así pues, los viernes nos reunimos un grupo de personas mayores con el Párroco, el Trinitario P. Domingo Conesa, y compartimos en un ambiente sencillo y participativo.
Hemos tenido ocasión de acudir a la concentración convocada por la asociación pacifista Acción no Violenta, para pedir el cierre del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Madrid, -auténtica vergüenza para una sociedad que pretende defender unos valores-, donde los seres humanos son injustamente retenidos y con frecuencia maltratados simplemente por ser considerados ilegales. Los detenidos nos vieron y comenzaron a gritar: “¡Libertad!”. Para que no fuesen represaliados debido a su alboroto, nos vimos obligados a colocarnos en una esquina del edificio donde ellos no nos viesen. Nuestro slogan, plasmado en los carteles que portábamos en pecho y espalda era: NINGUNA PERSONA ES ILEGAL. CIERRE. Alternábamos marcha silenciosa con quietud al borde de la carretera junto al edificio del CIE. Son pequeñas aportaciones cargadas de significado. También hemos participado en la concentración de ORACIÓN-DENUNCIA que la Iglesia más comprometida de Madrid, junto con otras instituciones, ha realizado en la estación del Metro de Aluche en favor de los represaliados del CIE. Existe en Internet amplia información sobre estos temas.

Desde el mes de abril en que recibimos la invitación de las Hermanas de Nuestra Sra. de la Compasión para reunirnos en su residencia de Villaverde, no habíamos encontrado el momento propicio. Por fin, en diciembre acudimos las cuatro Hnas. que formamos la nueva comunidad de Los Yébenes y disfrutamos de la agradable acogida de una numerosa comunidad de Hermanas mayores (la más anciana cuenta con 95 años muy bien llevados). Sencillos pasos de ALIANZA que nos aproximan a ambas congregaciones, en base a posibles cooperaciones, desde la similitud de nuestros respectivos carismas.
Tener la ocasión de visitar a personas que tanto han ayudado a nuestra congregación de Hijas de la Cruz, como son los Sacramentinos Periko Núñez y Jesús Odriozola, así como la señorita Pepita d´Anjou, nos llena de alegría y satisfacción.
Las oportunidades de formación que nos ofrece la diócesis contribuyen a nuestro crecimiento personal, pues, como bien sabemos todos, sin una formación permanente las personas nos empobrecemos irremediablemente y poco tenemos que ofrecer a nuestros hermanos. Resulta muy estimulante comprobar el interés de las personas que participan en estos cursos y la excelente preparación y calidad humana de las personas que los imparten.
Nuestra vida transcurre muy acorde con nuestras edades. Queremos vivir los años que Dios nos conceda como verdaderas jubiladas, es decir, jubilosamente, donando nuestro tiempo a quienes necesitan nuestra humilde aportación solidaria, hecha de escucha, apoyo, aliento… Nuestra casa está abierta para quien tenga necesidad de nuestra ayuda. Si, con la gracia de Dios, conseguimos dar testimonio del Evangelio de Jesús a través de nuestra sencilla vida de Hermanas, abiertas a quienes nos necesiten, nos daremos por satisfechas.
viernes, 24 de enero de 2020
ENCUENTROS DE FAMILIA
Escribe y Fotografía: Bixen Vergara
Al finalizar el pasado año 2019, un nuevo encuentro de la Fraternidad Molante se celebraba en Egiluze. Un encuentro de Familia, con momentos de trabajo y de risas. El sábado por la mañana el desierto nos ofrecía tiempo para reflexionar y meditar, por la tarde las tareas propuestas por el Comité Internacional de Laicos nos mantenían en concentración.
Con momentos de oración, tanto el viernes como el sábado por la noche, el encuentro fue muy enriquecedor para todos. Las risas, claro está, también hicieron su acto de presencia, como es habitual después del momento de oración del sábado por la noche y es que el buen humor nos ayuda a afrontar las complicaciones de la rutina diaria. ¡Qué importante es mantener el buen humor!
Recorriendo este camino juntos, en familia y con la Familia Hijas de la Cruz. Superando retos y ayudándonos unos a otros. Es algo grande y motivo de celebración sin duda. ¡Animo y adelante con los faroles!
Al finalizar el pasado año 2019, un nuevo encuentro de la Fraternidad Molante se celebraba en Egiluze. Un encuentro de Familia, con momentos de trabajo y de risas. El sábado por la mañana el desierto nos ofrecía tiempo para reflexionar y meditar, por la tarde las tareas propuestas por el Comité Internacional de Laicos nos mantenían en concentración.
Con momentos de oración, tanto el viernes como el sábado por la noche, el encuentro fue muy enriquecedor para todos. Las risas, claro está, también hicieron su acto de presencia, como es habitual después del momento de oración del sábado por la noche y es que el buen humor nos ayuda a afrontar las complicaciones de la rutina diaria. ¡Qué importante es mantener el buen humor!
Recorriendo este camino juntos, en familia y con la Familia Hijas de la Cruz. Superando retos y ayudándonos unos a otros. Es algo grande y motivo de celebración sin duda. ¡Animo y adelante con los faroles!
FUENMAYOR (LA RIOJA)
Escribe y Fotografía: Bixen Vergara
Nos acercamos hasta este rincón de La Rioja, para conocer la
comunidad de las Hijas de la Cruz y saborear su gastronomía.
Aprovechando el día festivo, empezamos con la eucaristía en la
parroquia, después continuamos con la comida, para terminar a media
tarde con la entrevista a las hermanas. Aquí os dejamos sus
palabras, vivencia, anécdotas… ¡Esperamos que os guste!
Presentación de las hermanas.
Elena Martín. En esta comunidad desde 2012.
Esperanza Lasanta. También desde 2012.
Villar del Guayo. Estuvo de 1967 a 1975 y ahora desde 2012.
Felisa
García. Llego hace muy poco, 2019.
¿Cuándo llegan las Hijas de la Cruz a Fuenmayor?
1917
¿Qué misión tenían entonces?
Petra Fernández Bobadilla pidió en el pueblo una comunidad
religiosa, para enseñar a los niños la religión. La actual casa
era de esta señora y la donó para las hermanas. Así ellas podrían
empezar con la tarea de enseñar a los niños.
¿Cómo ha ido evolucionando la comunidad?
Poco a poco el colegio fue ampliándose, a finales de los 40 había
colegio y talleres de costura. Se daba clase hasta los 14 años y las
clases estaban formadas por niños de diferentes edades. Cuando las
autoridades pidieron que las clases fueran por cursos y edades, no
hubo forma de seguir, por un lado la falta de hermanas y por otro la
escasez de alumnos llevo al cierre del colegio. Siguieron otra vez
como guardería.
¿Cuál es la misión hoy?
“Voluntariado” “Hacemos de todo”… Nos dicen las hermanas…
“En la parroquia, abrir y cerrar puertas, participar en la
liturgia, cuando hay alguna festividad poner las imágenes, velas,
celebración de la palabra cuando no hay sacerdote, etc…” Nos
cuenta Elena.
También, desde hace 25 años, hay un taller de costura que prepara
ropas para las misiones, en África, Argentina… La confección está
a cargo de las hermanas con más de 30 personas del pueblo trabajando
este bonito proyecto.
Otra de las funciones hoy es Caritas, participando activamente en la
alfabetización para gente extranjera y en un taller de costura para
que puedan aprender a coser.
¿Cómo es el pueblo? ¿Cómo os sentís vosotras aquí?
“El pueblo es muy acogedor y además no hacen distinción con las
hermanas, son muy cercanos” Están muy a gusto con la gente. El
pueblo reconoce la gran labor de las hermanas, que comparado con
otros pueblos se notaba aquí la existencia de un colegio y mejor
formación de los niños. Se sienten muy acogidas. El centenario fue
una gran fiesta para todo el pueblo.
Sois la única comunidad de las Hijas de la Cruz en La Rioja y la
diócesis está dando fuerza a una misión en ella… ¿Cómo lo
vivís? ¿Participáis en esta misión? ¿Lo veis como algo positivo?
“Si, es la Misión Euntes” Este es el tercer año y el lema es tu
vida es misión.
Al preguntar ¿cómo lo vivís?, nos cuentan que son las únicas que
trabajan el material que les dan en las reuniones, ven muy poca
participación. Sin duda es algo positivo que haya estas iniciativas
pero con tan poca participación ven difícil que siga adelante.
También les preguntan ¿cómo atraer a los jóvenes a la iglesia?,
los jóvenes desaparecen del ámbito eclesial, es complicado…
¿Cómo veis el futuro?
“Seguiremos haciendo lo que podamos”
“Reforzar lazos entre nosotras, hacer familia dentro de la comunidad”
¿Qué le diríais a un joven que está en búsqueda de Dios?
“Que se enamoren de Cristo”
“Lo que hacen en una ONG es lo que hacia Jesús”
“Venid y lo veréis”
“Se atrae más con el ejemplo que con un sermón”
“Reforzar lazos entre nosotras, hacer familia dentro de la comunidad”
¿Qué le diríais a un joven que está en búsqueda de Dios?
“Que se enamoren de Cristo”
“Lo que hacen en una ONG es lo que hacia Jesús”
“Venid y lo veréis”
“Se atrae más con el ejemplo que con un sermón”
sábado, 16 de noviembre de 2019
CINCUENTENARIO DE LA PARROQUIA DE NTRA. SRA. DE BEGOÑA EN SESTAO

El
11 de octubre, festividad de Ntra. Sra. De Begoña, se celebraba en Sestao los
50 años de vida parroquial en la Iglesia que nació siendo capilla de los
colegios de Altos Hornos de Vizcaya, donde los Hnos. de la Salle y las Hijas de
la Cruz enseñaban y educaban a los hijos e hijas de los trabajadores de la
empresa. Pero la hermosa capilla respondió a una vocación más abierta y se
convirtió en parroquia…
La
Eucaristía fue presidida por Kerman, vicario episcopal de la zona, acompañado
por José Antonio, sacerdote hijo de Sestao y por José Mari Delclaux que
actualmente está en Sestao y ha tenido siempre una gran vinculación con las
Hijas de la Cruz.
En
la homilía se recordaron muchos retazos de historia vividos en esos 50 años y
en los anteriores… Y se agradeció a Dios toda la vida, toda la pastoral, toda
la inserción en la Diócesis y sobre todo en este pueblo sencillo y trabajador
que es Sestao, pues la vocación de apertura de la capilla es aplicable a todo
este pueblo, que ha acogido a tantas personas venidas de las diferentes
regiones de la Península.
Se
recordó a tantas personas: sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos
comprometidos e incluso personas no creyentes, pero de onda espiritualidad, que
han hecho posible la vida y la labor realizada en estos años.
Es
gozoso comprobar cómo la vida pastoral, la misión de enseñar sigue viva y nos
tienen presentes en el afecto y la oración, aunque hace unos años que las
hermanas han salido de Sestao.
Agradecemos
al Señor de la Vida y de la Historia y a todos los que han hecho posible esta
celebración.
CHARLA DE MIKEL IRAUNDEGI
Como os anunciábamos
en el primer número del boletín, los días 4, 5 y 6 de Octubre tuvimos el
encuentro de Fraternidad Molante. Era el primero de este curso. Mes misionero
extraordinario y el tema también entrono a la misión… ¿Qué mejor que unas ideas
sobre la Misión de Jesús? Pues así fue la ponencia de Mikel Iraundegi.
Para los que no le
conocéis, Mikel es diacono permanente en la Diócesis de San Sebastián y trabaja
en la misma llevando areas como la pastoral familiar entre otras. Formó parte
de la Fraternidad Molante y sigue siendo de la familia.
La ponencia fue un
regalo y nos sentimos como en casa. Esperamos que lo disfrutéis y os sirva de
guía para reflexionar.
Eskerrik asko Mikel!
LA MISIÓN DE JESÚS
Mes extraordinario misionero.
Ayer empezó el Sínodo de la Amazonía, en el día de San Francisco de Asís, y es
un momento especial para la Iglesia.
Así, pues, he
recopilado unas ideas en torno a la misión de Jesús:
1ª. Entre todas, la
más teológica. Quiero subrayar que hay una relación intrínseca, una comunión
entre la misión de Dios Padre (teológica), la misión de Jesús (cristológica),
la misión de la Iglesia (eclesiológica) y la misión de cada bautizado
(personal). Son misiones diferentes pero indivisibles a las que une el Espíritu
Santo, y que compartimos cada uno de los bautizados con el sacramento de la
Iglesia, con Cristo y con Dios.
2ª. Jesús y su
misión. Cuando hablamos de la misión de Jesús hablamos poco de su vida oculta y
yo creo que estos 30 años de vida oculta de Jesús son tan importantes como sus
tres años de vida activa. Como sabéis Jesús se marchó al desierto 40 días. Su
vida oculta y el desierto fueron tiempos de discernimiento sobre cuál era su
misión, su sentido de la vida, cómo quería orientar su existencia… No hay
misión sin discernimiento.
3ª. En la persona de
Jesús vemos como identidad, vocación y misión coinciden. No hay doblez no hay
mentira, no hay máscara, no hay fracción sino unidad, coherencia. Si Jesús se presenta como modelo de madurez
humana es por su coherencia entre su esencia, su deseo más profundo y su
misión. Muchas veces nos encontramos con esta fracción interna: “No hago el
bien que quiero, hago el mal que no quiero” (San Pablo).
4ª. Necesitamos creer
que Jesús alcanzó la plenitud del ser misionero en la impotencia de la cruz, en
el suelo… La cruz es la expresión máxima, plena, de la acción salvífica de
Cristo, de su fidelidad al Padre. Es su máxima misión expresada en la máxima
impotencia. Porque misión no se identifica con activismo sino con fidelidad.
5ª. Todo apostolado,
toda misión, toda salida tiene necesariamente su fundamento en la vida de
oración y en la vida interior. Jesús durante su vida activa vive muchos momentos
de soledad, oración, vida interior. El motor de la actividad, del servicio es
justamente la pasividad, el encuentro en la oración, alma de todo apostolado.
6ª. ¿Cuál es la
misión de Jesús? La obediencia al Padre. No tiene un plan establecido. Cuestión
fundamental: a quién obedecemos. La antropología teológica y la moral hablan de
tres posibilidades: la heteronomía (vivir bajo las normas ajenas). Hoy en día,
en nuestro contexto, donde la libertad es un valor tan considerado, la heteronomía
suscita rechazo. En su contra estaría la autonomía: El criterio de mi actividad
y mi actuación soy yo y mis propias normas a las que obedezco. En teología
moral, cristología y antropología teológica se habla de la experiencia de
Jesús: la teonomía (Dios no es alguien extraño, pero al mismo tiempo es
trascendente, está más allá de mí mismo y al mismo tiempo es más interior que
mi misma intimidad). La teonomía, misterio de la fe, es la obediencia a Dios,
realidad que está en mi interior, pero que al mismo tiempo me trasciende. Por
eso la teonomía no se puede equiparar ni con la heteronomía ni con la
autonomía. La misión de Jesús fue la teonomía, la obediencia al Padre.
7ª. Jesús es muy
consciente de que su misión no es suya, sabe que es enviado, que es colaborador
y cooperador con el Padre, como Hijo, en la instauración de su Reino. Jesús, en
su vida, no actúa nunca como un francotirador porque sabe que la misión no es
suya ni le pertenece. Jesús es el ENVIADO y el MISIONERO. Nuestra misión y
nuestro modelo de ser enviados lo tenemos en Él.
8ª. El Reino de Dios
es vivir, servir, trabajar por un mundo donde todos nos sintamos hijos e hijas
de Dios, por tanto, hermanos y hermanas. Es la fraternidad donde imperan la
ilusión, la integración, la comunión, la solidaridad, la opción preferencial
por las personas más desprotegidas, los últimos. De esa visión de las cosas
deriva la denuncia contra aquello que crea injusticia y exclusión, así como la
opción preferencial por las víctimas. Lo importante: Entender el Reino de Dios
como fraternidad inclusiva, integradora. A eso se dedicó Jesús y por eso le
mataron. Por querer constituir una sociedad fraterna.
9ª. Muchas veces con
la cuestión del Reino de Dios hemos tenido la tentación de caer en una visión
del Reino de Dios demasiado horizontalista, mundana, secularista, y lo hemos
identificado con la justicia, la paz, la democracia, la igualdad, la
sostenibilidad… Y, efectivamente, el Reino de Dios, tiene una dimensión horizontal,
de mundo, secular, es eso, pero no es solamente eso. Además de tener una
dimensión horizontal necesita de la dimensión vertical, de la JUSTICIA, de la
PAZ, de la FRATERNIDAD, y esa mayúscula se la da Dios. Por eso, sin
sacramentalidad no hay Reino de Dios. El Reino de Dios sin presencia de Dios en
la historia, sin sacramento, no llega a ser Reino de Dios. Jesús nos dice que
para que esa horizontalidad se dé en su plena expresión hace falta que la
verticalidad, Dios, esté presente de forma explícita en la historia. A eso se
le llama sacramentalidad. No podemos amar plenamente, como Jesús nos ama, sin
Jesús. Por eso la Iglesia, con tanta sabiduría, dice de sí misma que es
sacramento universal de salvación, porque es para todos y porque es el Cuerpo
de Cristo en medio del mundo. Esta cuestión de la sacramentalidad, va mucho más
allá de los siete sacramentos y me parece vital, fundamental el hecho de que
realmente podemos ser hijos e hijas, hermanos y hermanas, en verdad, con Jesús.
10ª. Relacionar la
misión de Jesús con la Resurrección. Su misión sigue activa visitando,
sirviendo, obedeciendo al Padre, porque está vivo y resucitado. Hoy,
resucitado, la misión de Jesús es presente, ahora y, fundamentalmente, consiste
en hacer discípulos misioneros, apóstoles, personas enamoradas y apasionadas
por el Reino. Jesús sigue siendo misionero inspirándonos para colaborar con Él,
con su Padre y con la Iglesia en la misión del mundo. La acción fundamental del
Espíritu Santo, no la única, es la de suscitar, promover, crear personas que se
sientan hijos, hijas, hermanos, hermanas, personas que quieran ser fieles a
Dios. Y este Espíritu Santo, que nos vincula a cada uno de los bautizados con
la Iglesia, con Jesús y con Dios Padre, nos remite a esa primera idea de esas 4
misiones diferentes pero que son indivisas.
COMUNIDAD DE LOS ARCOS (NAVARRA)
La comunidad de Los Arcos, actualmente la forman las Hermanas: Mª Pilar Artazcoz, Nekane Alkain, Nati Josué, Teresa Miguel y Milagros Asensio.
¿En qué año comenzó la comunidad de Los Arcos?
Para responder a esta pregunta, compartimos algunos pequeños textos que tenemos escritos en el cuaderno de esta comunidad. Estamos en Los Arcos desde el 24 de junio de 1979. O sea, hace 40 años. La comunidad comenzó con una misa que fue celebrada en la parroquia y oficiada por cinco sacerdotes: 4 Betharramitas, que vinieron de Hondarribia, y el sacerdote de Tafalla D. Luis Oroz. Seguidamente, tuvo lugar la bendición de la casa por monseñor Cirarda obispo de Pamplona, descubriendo la lápida de la fachada Soeur Marie Madeleine, Superiora General, que acudió para el acto acompañada de Soeur Marcelle, Asistenta General. Asistieron a la familiar fiesta numerosas Hijas de la Cruz españolas y un buen grupo de Hnas. francesas, así como mucha gente del pueblo. El día 13 de septiembre vinieron las dos primeras Hijas de la Cruz que iban a quedarse en Los Arcos: Encarnación Sanz y Encarnación Ronda. Los comienzos no fueron fáciles, todo era nuevo e imprevisto. Reflexionamos y oramos para que la misión de las primeras Hijas de la Cruz, aquí en Los Arcos, fuera descubierta en la escucha y docilidad al Señor bajo la protección de San Andrés Huberto. Poco después, el 28 de octubre, completó el grupo Milagros Asensio, que unos meses antes había terminado la carrera de ATS en Madrid. La presencia de las tres Hermanas en Los Arcos no ha sido vana. La catequesis, la Escuela Nacional, la preparación de la Primera Comunión, el contacto con la gente sencilla, con los niños a través de algunas clases particulares, los enfermos, los ancianos, y este curso el inicio de una escuela de catequistas, -10 jóvenes comprometidas-, es una esperanzadora realidad. El pasado 15 de agosto celebraron por primera vez el día del anciano con gran éxito.
¿Sabéis, un poco, la historia de la comunidad? ¿Qué compromisos tenían las Hermanas en el pueblo, en la parroquia?
“Al principio no todo el pueblo nos acogió bien. Fue un momento político bastante difícil. En el Ayuntamiento hubo gente que votó para que no viniéramos las Hijas de la Cruz. La ayuda de las Hermanas de Fuenmayor fue extraordinaria. Limpiaron toda la casa antes de llegar las Hermanas de la nueva comunidad. Se estableció una inter-comunidad entre Fuenmayor y Los Arcos muy fuerte; a pesar de ser oficialmente dos comunidades diferentes las dos comunidades celebrábamos encuentros con mucha frecuencia. Al principio, Encarna Sanz estuvo yendo a las escuelas a dar catequesis. La casa fue una casa de acogida totalmente abierta de la mañana a la tarde y la gente acudía a rezar a S. Andrés. Después de la clase venían niños a hacer las tareas, comedias, etc., y en vacaciones, hacían dibujo y pintura. Se formó un grupo de niños cantores. Los jóvenes venían a realizar todo tipo de tareas. También se acogió a los inmigrantes, que ya empezaban a venir, y se les dio clase para que aprendieran a leer y a escribir. Una casa verdaderamente abierta, también, a los familiares de las Hermanas. Muchos padres de Hermanas solían pasar el verano, ya que se encontraban como en casa. Milagros atendió como practicante a 4 pueblos: Torres del río, Argota, Armañanzas y El Busto, sustituyendo al titular enfermo. Después, cogió la plaza del practicante en propiedad cuando éste se jubiló. Hacía de enfermera, de asistenta social, de cura y de todo. Cuando Blanca llegó, se centró mucho como podóloga. Es un medio de evangelización y de dejarnos evangelizar por estas gentes sencillas y buenas. La acogida de varias Hermanas y otras personas, sobre todo familiares de Hermanas, ha supuesto igualmente una atención personal humana.” La comunidad se va construyendo, poco a poco, con el esfuerzo y la aportación de cada una. El Proyecto Comunitario que han elaborado y que intentan vivir pone el acento en la relación con el Señor, el interés por mejorar las relaciones personales en la comunidad y la misión como testimonio y apostolado.
Actualmente, ¿qué hacéis?
“En este momento visitamos a los enfermos, acogemos a los peregrinos, participamos en la liturgia de la parroquia y en la catequesis. En Cuaresma un grupo de personas subimos diariamente al Calvario rezando el Viacrucis como lo hacía, en su momento, nuestro San Andrés. También colaboramos en la celebración de la Palabra y en llevar la comunión a los ancianos. Algunas personas acuden a nosotras cuando tienen que salir de casa para hacer alguna gestión y no tienen con quién dejar a un enfermo. Se ven muy contentos por nuestra ayuda y nosotras también les ayudamos encantadas. La Hna. Teresa realiza tareas de voluntariado en la residencia: manualidades, salidas con los abuelos y organiza lo que tienen que atender las demás voluntarias. Hay una presidenta y una trabajadora social, pero cuando ellas están ocupadas y alguna persona voluntaria no va a poder realizar su compromiso, recurren a ella para la organización.” Así pues, la misión fundamental de las Hijas de la Cruz en Los Arcos ha sido la residencia y la parroquia (catequesis, la comunión, los ancianos, los peregrinos…).
¿Cómo veis hoy en día la misión y el futuro?
“Pensamos que será una de las últimas comunidades que se cierren. Es extraordinaria la acogida de la gente que nos conoce. Sentimos que nos quieren. Queremos vivir en cada momento lo que Dios quiera siendo presencia de fe, esperanza y amor. Cuando llegue el momento en que no podamos salir, deseamos vivirlo desde la oración y la alegría con paz y esperanza. ¿Cuál será el futuro? Nunca se sabe. Puede ser que en el futuro vivamos en una comunidad con los miembros de la Familia Hijas de la Cruz, con gente laica… Lo que Dios quiera. Sentimos que no nos siguen, no hay contacto con nosotras para participar de la fe. La juventud, nada. Dios tiene sus caminos... Una de las cosas que más me llena de lo que hago aquí -expresa la Hna. Milagros-, es participar compartiendo la Palabra en el Grupo de la Palabra. Mari Carmen, a la que habéis entrevistado, nos invitó para hacer el grupo de oración. Me pareció que no podía negarme y tenía que ir. Y con eso me quedo de todo aquello en lo que he participado en el pueblo. Poder comentar el Evangelio y constatar cómo el Evangelio me ayuda a vivir desde la fe: escuchar la Palabra, compartir la Palabra, orar desde ella…”
¿En qué año comenzó la comunidad de Los Arcos?
Para responder a esta pregunta, compartimos algunos pequeños textos que tenemos escritos en el cuaderno de esta comunidad. Estamos en Los Arcos desde el 24 de junio de 1979. O sea, hace 40 años. La comunidad comenzó con una misa que fue celebrada en la parroquia y oficiada por cinco sacerdotes: 4 Betharramitas, que vinieron de Hondarribia, y el sacerdote de Tafalla D. Luis Oroz. Seguidamente, tuvo lugar la bendición de la casa por monseñor Cirarda obispo de Pamplona, descubriendo la lápida de la fachada Soeur Marie Madeleine, Superiora General, que acudió para el acto acompañada de Soeur Marcelle, Asistenta General. Asistieron a la familiar fiesta numerosas Hijas de la Cruz españolas y un buen grupo de Hnas. francesas, así como mucha gente del pueblo. El día 13 de septiembre vinieron las dos primeras Hijas de la Cruz que iban a quedarse en Los Arcos: Encarnación Sanz y Encarnación Ronda. Los comienzos no fueron fáciles, todo era nuevo e imprevisto. Reflexionamos y oramos para que la misión de las primeras Hijas de la Cruz, aquí en Los Arcos, fuera descubierta en la escucha y docilidad al Señor bajo la protección de San Andrés Huberto. Poco después, el 28 de octubre, completó el grupo Milagros Asensio, que unos meses antes había terminado la carrera de ATS en Madrid. La presencia de las tres Hermanas en Los Arcos no ha sido vana. La catequesis, la Escuela Nacional, la preparación de la Primera Comunión, el contacto con la gente sencilla, con los niños a través de algunas clases particulares, los enfermos, los ancianos, y este curso el inicio de una escuela de catequistas, -10 jóvenes comprometidas-, es una esperanzadora realidad. El pasado 15 de agosto celebraron por primera vez el día del anciano con gran éxito.
¿Sabéis, un poco, la historia de la comunidad? ¿Qué compromisos tenían las Hermanas en el pueblo, en la parroquia?
“Al principio no todo el pueblo nos acogió bien. Fue un momento político bastante difícil. En el Ayuntamiento hubo gente que votó para que no viniéramos las Hijas de la Cruz. La ayuda de las Hermanas de Fuenmayor fue extraordinaria. Limpiaron toda la casa antes de llegar las Hermanas de la nueva comunidad. Se estableció una inter-comunidad entre Fuenmayor y Los Arcos muy fuerte; a pesar de ser oficialmente dos comunidades diferentes las dos comunidades celebrábamos encuentros con mucha frecuencia. Al principio, Encarna Sanz estuvo yendo a las escuelas a dar catequesis. La casa fue una casa de acogida totalmente abierta de la mañana a la tarde y la gente acudía a rezar a S. Andrés. Después de la clase venían niños a hacer las tareas, comedias, etc., y en vacaciones, hacían dibujo y pintura. Se formó un grupo de niños cantores. Los jóvenes venían a realizar todo tipo de tareas. También se acogió a los inmigrantes, que ya empezaban a venir, y se les dio clase para que aprendieran a leer y a escribir. Una casa verdaderamente abierta, también, a los familiares de las Hermanas. Muchos padres de Hermanas solían pasar el verano, ya que se encontraban como en casa. Milagros atendió como practicante a 4 pueblos: Torres del río, Argota, Armañanzas y El Busto, sustituyendo al titular enfermo. Después, cogió la plaza del practicante en propiedad cuando éste se jubiló. Hacía de enfermera, de asistenta social, de cura y de todo. Cuando Blanca llegó, se centró mucho como podóloga. Es un medio de evangelización y de dejarnos evangelizar por estas gentes sencillas y buenas. La acogida de varias Hermanas y otras personas, sobre todo familiares de Hermanas, ha supuesto igualmente una atención personal humana.” La comunidad se va construyendo, poco a poco, con el esfuerzo y la aportación de cada una. El Proyecto Comunitario que han elaborado y que intentan vivir pone el acento en la relación con el Señor, el interés por mejorar las relaciones personales en la comunidad y la misión como testimonio y apostolado.
Actualmente, ¿qué hacéis?“En este momento visitamos a los enfermos, acogemos a los peregrinos, participamos en la liturgia de la parroquia y en la catequesis. En Cuaresma un grupo de personas subimos diariamente al Calvario rezando el Viacrucis como lo hacía, en su momento, nuestro San Andrés. También colaboramos en la celebración de la Palabra y en llevar la comunión a los ancianos. Algunas personas acuden a nosotras cuando tienen que salir de casa para hacer alguna gestión y no tienen con quién dejar a un enfermo. Se ven muy contentos por nuestra ayuda y nosotras también les ayudamos encantadas. La Hna. Teresa realiza tareas de voluntariado en la residencia: manualidades, salidas con los abuelos y organiza lo que tienen que atender las demás voluntarias. Hay una presidenta y una trabajadora social, pero cuando ellas están ocupadas y alguna persona voluntaria no va a poder realizar su compromiso, recurren a ella para la organización.” Así pues, la misión fundamental de las Hijas de la Cruz en Los Arcos ha sido la residencia y la parroquia (catequesis, la comunión, los ancianos, los peregrinos…).
“Pensamos que será una de las últimas comunidades que se cierren. Es extraordinaria la acogida de la gente que nos conoce. Sentimos que nos quieren. Queremos vivir en cada momento lo que Dios quiera siendo presencia de fe, esperanza y amor. Cuando llegue el momento en que no podamos salir, deseamos vivirlo desde la oración y la alegría con paz y esperanza. ¿Cuál será el futuro? Nunca se sabe. Puede ser que en el futuro vivamos en una comunidad con los miembros de la Familia Hijas de la Cruz, con gente laica… Lo que Dios quiera. Sentimos que no nos siguen, no hay contacto con nosotras para participar de la fe. La juventud, nada. Dios tiene sus caminos... Una de las cosas que más me llena de lo que hago aquí -expresa la Hna. Milagros-, es participar compartiendo la Palabra en el Grupo de la Palabra. Mari Carmen, a la que habéis entrevistado, nos invitó para hacer el grupo de oración. Me pareció que no podía negarme y tenía que ir. Y con eso me quedo de todo aquello en lo que he participado en el pueblo. Poder comentar el Evangelio y constatar cómo el Evangelio me ayuda a vivir desde la fe: escuchar la Palabra, compartir la Palabra, orar desde ella…”
(Entrevistan Bixen Bergara y la Hna.
Amaia Muñoz)
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